Rompiendo mitos comunes sobre la cirugía del corazón: Separando la realidad de la ficción

Cada año, millones de personas en Estados Unidos se someten a algún tipo de cirugía del corazón. Aunque estos procedimientos son comunes, todavía existen muchos conceptos erróneos sobre qué son y cómo funcionan.

Ahora que celebramos el Mes del Corazón en Estados Unidos este febrero, dedique unos minutos a informarse sobre la cirugía del corazón, incluyendo qué esperar si usted o un ser querido necesita someterse a un procedimiento.

Mito 1: La cirugía del corazón es extremadamente peligrosa

¿Alguna vez ha visto la serie Dr. Quinn: Medicine Woman? Si es así, sabrá que la mayoría de los procedimientos médicos en el pasado eran intrínsecamente peligrosos. Se sabía muy poco sobre el cuerpo y cómo tratar muchos problemas de salud.

Incluso después de que la cirugía se generalizara, la cirugía del corazón seguía considerándose peligrosa. Después de todo, el corazón es responsable de bombear sangre al resto del cuerpo, por lo que si se ve afectado, el resto del cuerpo también se ve afectado.

Hoy en día, las innovaciones en técnicas y tecnología han hecho que la cirugía cardíaca sea increíblemente segura. Aunque cualquier tipo de procedimiento quirúrgico conlleva riesgos, las cirugías del corazón suelen tener tasas de éxito muy altas. Por ejemplo, la cirugía de bypass es la operación cardíaca más común y tiene una probabilidad de éxito superior al 98% en general. Lo más importante es que estas operaciones suelen prolongar la vida o mejorar la calidad de vida. 

Retrasar la cirugía cuando es necesaria puede conducir a peores resultados, por lo que buscar atención y tratamiento tempranos es clave para obtener buenos resultados.

Mito 2: El corazón se extrae durante la cirugía

Aunque pueda parecer que extraer el corazón del cuerpo permitiría a los cirujanos tener un mejor acceso, en realidad realizan la cirugía del corazón dentro de la cavidad torácica. La única cirugía del corazón que requiere extraer el corazón es el trasplante de corazón.

Durante otros procedimientos, los cirujanos utilizan técnicas complejas para acceder al corazón y realizar maniobras quirúrgicas dentro del cuerpo. Tomemos como ejemplo el bypass coronario: durante el procedimiento CABG, se abre el esternón (es decir, el hueso del pecho) y se separan las costillas para acceder al corazón. Una vez finalizado el procedimiento, el esternón se vuelve a unir y sanará por sí solo. 

Durante algunos procedimientos, se usa una máquina de circulación extracorpórea para realizar las funciones del corazón y los pulmones mientras se lleva a cabo la cirugía. Esto permite que el corazón permanezca en su lugar en el pecho mientras la máquina realiza el trabajo. Un término común pero incorrecto es la expresión “romper el pecho” o “romper las costillas”. La verdad es que el esternón se divide de forma controlada en lugar de “romperse”, y no se rompen las costillas.

Mito 3: La cirugía del corazón es solo para personas mayores

Aunque muchos problemas de salud cardíaca son más comunes entre los adultos mayores, pueden afectar a personas de todas las edades. Esto significa que las personas más jóvenes, incluidos los niños, pueden necesitar cirugía del corazón.

Este es el caso de los niños que tienen defectos cardíacos congénitos que requieren reparación en una etapa temprana de la vida o a medida que crecen y se desarrollan. 

Mito 4: La recuperación de una cirugía del corazón lleva muchos meses

Cuando se piensa en una cirugía del corazón, es posible que se pregunte cuánto tiempo lleva recuperarse. En el caso de operaciones sin complicaciones, los pacientes pueden permanecer en el hospital entre 4 y 7 días. La recuperación completa de una operación del corazón sencilla suele tardar entre 6 y 8 semanas en una persona que, por lo demás, goza de buena salud. Se puede conducir a partir de las 4-8 semanas (dependiendo de las preferencias del cirujano) y volver al trabajo entre las 6 y las 8 semanas, dependiendo del esfuerzo físico que requiera.

El período de recuperación depende de su estado físico previo. Muchas personas pueden estar debilitadas por la propia enfermedad del corazón, por la condición que la provoca, como un infarto, o por otras condiciones (como un ataque cerebrovascular previo o una enfermedad pulmonar). En estos casos, una recuperación más larga puede deberse a esas condiciones subyacentes más que a la cirugía del corazón en sí.

Por último, a veces las complicaciones durante la estancia en el hospital pueden prolongar la recuperación. Hablar con el cirujano de antemano sobre los riesgos de la cirugía y el período de recuperación previsto debe formar parte del asesoramiento. Cuando se está recuperando después de una cirugía del corazón de cualquier tipo, su cirujano puede recomendarle una rehabilitación cardíaca. Esta rehabilitación especializada puede desempeñar un papel clave en su recuperación, ayudándole a reanudar de forma segura la actividad física y a aprender cómo proteger su corazón en el futuro. Participar en la rehabilitación cardíaca mejora los resultados y puede ayudarle a recuperarse más rápidamente.

Mito 5: No se puede llevar una vida normal después de una cirugía del corazón

En muchos casos, la cirugía del corazón puede ser su tiquete de vuelta a una vida normal. Cuando se padece un problema del corazón, como arritmia o enfermedad coronaria, es posible que se sienta fatigado con facilidad en su vida diaria.

Después de la cirugía del corazón y la recuperación, la mayoría de los pacientes experimentan una nueva calidad de vida y pueden reanudar muchas de las actividades que disfrutaban antes. Aunque la situación de cada persona es diferente, eso puede incluir incluso la reanudación de actividades físicas extenuantes en el caso de los atletas.

Mito 6: Solo hay una forma de realizar una cirugía del corazón

Gracias a la tecnología y la innovación, existen muchos enfoques para la cirugía del corazón, desde la apertura del pecho hasta incisiones más pequeñas entre las costillas.

El enfoque que elija su cirujano se basa en el problema del corazón, la operación necesaria, la anatomía y, sobre todo, la seguridad del procedimiento para lograr lo que se necesita para tratar mejor su condición cardíaca.

Mito 7: La cirugía del corazón soluciona el problema de forma permanente

La cirugía del corazón no es una propuesta del tipo “instálalo y olvídalo”. Si necesita una cirugía del corazón para corregir un problema de salud cardíaca, considérela como el comienzo de su viaje. Después de la cirugía, deberá tomar medidas para proteger la salud de su corazón en el futuro de los procesos que provocaron el problema cardíaco original.

Dependiendo de su tipo de condición cardíaca, su viaje puede incluir visitas de seguimiento periódicas con un cardiólogo o un electrofisiólogo para guiar su cuidado. Es posible que también deba seguir tomando medicamentos después de la cirugía, como fármacos para controlar la presión arterial, el colesterol o el ritmo cardíaco.

Su equipo de atención médica también puede aconsejarle sobre cómo cuidar su corazón. Llevar un estilo de vida saludable puede ayudarle a mantener su corazón fuerte y sano en el futuro. Es posible que le aconsejen hacer ejercicio con regularidad, seguir una dieta saludable para el corazón, priorizar un sueño de calidad, dejar de fumar y encontrar formas saludables de controlar el estrés.

Colabore con su médico para tomar decisiones informadas

Hable con uno de nuestros cirujanos cardíacos, que le proporcionará orientación personalizada relacionada con su condición y su salud del corazón en general.

Recursos para el cuidado del corazón en University Health

En University Health, estamos tomando medidas para abordar las necesidades de la comunidad del condado de Bexar. Por eso nos complace ofrecer recursos para todos, independientemente de si recibe atención médica de nosotros o no. Visite nuestro Instituto de Salud Pública para encontrar recursos sobre salud del corazón.

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