Su guía sobre la enfermedad del hígado graso

Muchas personas piensan que la grasa es algo que se puede ver, como la grasa corporal o la grasa de un trozo de carne. Pero la grasa también se puede acumular en el hígado. La enfermedad del hígado graso afecta a millones de personas en los Estados Unidos, incluidas muchas en San Antonio y el Rio Grande Valley.

Alrededor del 25% de la población de EE.UU. padece la enfermedad del hígado graso. Eso equivale a casi 100 millones de personas, y esa cifra sigue aumentando.

“La enfermedad del hígado graso se ha vuelto más común tanto en Estados Unidos como en todo el mundo durante las últimas décadas”, dijo Kathy Crow, asistente médica certificada del University Health Transplant Institute. “De hecho, es más de un 50% más común de lo que era hace tres décadas”.

¿Qué es la enfermedad del hígado graso?

La enfermedad del hígado graso ocurre cuando se acumula demasiada grasa en el hígado. Un hígado sano contiene una pequeña cantidad de grasa. Pero cuando más del 5% al 10% del hígado está compuesto por grasa, se considera que se trata de un hígado graso.

Hay dos tipos de enfermedad del hígado graso:

  • La enfermedad del hígado graso alcohólico (AFLD, por sus siglas en inglés) es causada por el consumo excesivo de alcohol a lo largo del tiempo. La AFLD es la etapa más temprana de la enfermedad hepática relacionada con el alcohol.
  • La enfermedad hepática esteatótica asociada a la disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés) se conocía anteriormente como enfermedad del hígado graso no alcohólico. No es causada por el consumo de alcohol. Hay dos tipos de MASLD: hígado graso simple y esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, o MASH.

“A veces, la grasa se acumula en el hígado sin tener un gran impacto en la salud hepática”, dijo Crow. Pero en otros casos, como con MASH, esta acumulación puede causar inflamación y daño a las células hepáticas. Con el tiempo, esto puede provocar cicatrices en el hígado e incluso un daño lo suficientemente grave como para requerir un trasplante de hígado.

Factores de riesgo de la enfermedad del hígado graso

La enfermedad del hígado graso alcohólico afecta a las personas que consumen grandes cantidades de alcohol durante un período prolongado. Es más común en mujeres que beben en exceso y son obesas.

Cualquier persona puede desarrollar la enfermedad hepática esteatótica asociada a la disfunción metabólica, pero algunas personas tienen más probabilidades de desarrollarla que otras. Los factores de riesgo incluyen:

  • Ser hispano
  • Tener presión arterial alta
  • Tener hepatitis C u otras infecciones específicas
  • Tener síndrome metabólico u otro tipo de trastorno metabólico
  • Tener obesidad
  • Tener prediabetes o diabetes tipo 2
  • Perder peso rápidamente
  • Tomar ciertos medicamentos, como los corticosteroides

Los niveles elevados de grasas en la sangre también aumentan el riesgo. Esto incluye colesterol alto, colesterol LDL alto o triglicéridos altos.

Aunque la MASLD es más común en adultos de mediana edad y mayores, cada vez se diagnostica a más niños con esta enfermedad. Hoy en día, es la enfermedad hepática más común en los niños.

Complicaciones de la enfermedad del hígado graso

Algunas personas con enfermedad del hígado graso nunca desarrollan problemas hepáticos graves. Pero para otras, la enfermedad puede empeorar con el tiempo y provocar complicaciones graves de salud.

Estas complicaciones pueden incluir inflamación, cirrosis (cicatrización del hígado) e insuficiencia hepática. Son más comunes en personas con MASH, la forma más grave de la MASLD.

MASH provoca inflamación y daño continuos en las células del hígado. Hasta 15 millones de personas en los EE.UU. podrían tener MASH. Con el tiempo, puede provocar carcinoma hepatocelular, que es un tipo de cáncer de hígado, y es una de las principales razones por las que las personas necesitan un trasplante de hígado.

“MASH es la segunda causa principal de trasplante de hígado en Estados Unidos”, dijo Crow. “Entre las mujeres, es la principal causa”.

¿Cómo sé si tengo enfermedad del hígado graso?

La enfermedad del hígado graso puede ser difícil de detectar porque, con frecuencia, no presenta síntomas, especialmente en sus etapas iniciales.

Cuando sí se presentan síntomas, estos pueden incluir:

  • Hígado agrandado
  • Fatiga
  • Cambios de humor
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen

MASH y la enfermedad del hígado graso alcohólico grave pueden causar síntomas más graves, incluyendo:

  • Dolor abdominal e hinchazón (ascitis)
  • Orina oscura
  • Vasos sanguíneos dilatados justo debajo de la superficie de la piel
  • Aumento del tamaño de los senos en los hombres
  • Bazo agrandado
  • Palmas de las manos rojas
  • Protuberancias amarillas alrededor de los párpados
  • Coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia)

Si tiene síntomas que podrían estar relacionados con su hígado, hable con su médico primario. Detectar la enfermedad del hígado graso en etapas tempranas puede ayudar a evitar que empeore o a retrasar su avance.

Su médico podría solicitarle análisis de sangre para evaluar sus enzimas hepáticas. Los niveles elevados de enzimas hepáticas pueden ser un signo de inflamación o daño hepático, pero no siempre significan que tenga enfermedad del hígado graso.

Si los resultados de sus análisis de sangre son anormales, su médico podría recomendarle pruebas adicionales, como una ecografía o una biopsia de hígado. Estas pruebas pueden ayudar a confirmar si tiene enfermedad del hígado graso y mostrar qué tan avanzada está.

Incluso si no necesita atención de un especialista en hígado, un seguimiento regular con su médico primario o un gastroenterólogo puede ayudarle a controlar la salud de su hígado. Los cambios hacia un estilo de vida saludable, como bajar de peso y evitar el alcohol, pueden ayudar a reducir el riesgo de complicaciones graves.

¿Cómo se trata la enfermedad del hígado graso?

Si su médico primario cree que usted podría tener enfermedad del hígado graso, es posible que lo remita a un especialista del hígado, llamado hepatólogo. El tratamiento depende del tipo de enfermedad del hígado graso que tenga y de qué tan avanzada esté.

Cambios en el estilo de vida

La MASLD está estrechamente relacionada con la obesidad, el exceso de grasa corporal y condiciones como la diabetes tipo 2. Para muchas personas, los cambios hacia un estilo de vida saludable son el primer paso en el tratamiento.

Su médico podría recomendarle bajar de peso, hacer ejercicio con regularidad y seguir una dieta sana y balanceada. Si tiene enfermedad del hígado graso, es probable que su médico le recomiende evitar el alcohol, ya que puede empeorar el daño hepático.

También puede ser útil consumir más alimentos que favorezcan la salud del hígado. Estas incluyen:

  • Aguacates
  • Pescado
  • Té verde
  • Verduras verdes, como el brócoli, la espinaca, la col rizada y las coles de Bruselas
  • Frutos secos
  • Aceite de oliva
  • Proteína de soya
  • Granos integrales, como la avena, el bulgur, la quinua, el arroz integral y el centeno

Algunos de estos alimentos, como los aguacates, el pescado, los frutos secos y el aceite de oliva, contienen grasas saludables. A diferencia de las grasas saturadas y trans, las grasas saludables pueden contribuir a su salud general cuando se consumen como parte de una dieta balanceada.

Medicamentos

Su médico podría recetarle medicamentos para ayudarle a controlar padecimientos de salud que pueden empeorar la enfermedad del hígado graso. Entre ellas se incluyen la presión arterial alta, el colesterol alto y los triglicéridos altos.

Si tiene diabetes, su médico podría recomendarle un medicamento llamado agonista del receptor de GLP-1. Los estudios indican que estos medicamentos pueden reducir la grasa y la inflamación del hígado, al tiempo que ayudan a mejorar la salud cardíaca.

También es importante mantenerse al día con las vacunas recomendadas, incluidas las vacunas contra la gripe y la neumonía. Su médico también podría recomendarle las vacunas contra la hepatitis A y la hepatitis B, ya que estas infecciones pueden aumentar el riesgo de insuficiencia hepática en personas con enfermedad del hígado graso.

Trasplante

MASH puede causar daño hepático grave e insuficiencia hepática. Cuando esto ocurre, un trasplante de hígado puede ser la mejor opción de tratamiento.

University Health realiza alrededor de 100 trasplantes al año, incluidos unos 35 para pacientes con enfermedad del hígado graso. Cuenta con el programa de trasplante de hígado de donante vivo más grande de Texas y el tercer programa más grande de Estados Unidos en cuanto a volumen.

En un trasplante de hígado de donante vivo, un familiar o ser querido dona una parte de su hígado. Con el tiempo, el hígado se regenera tanto en el donante como en el receptor.

Atención hepática en University Health

Si tiene problemas de salud relacionados con el hígado, incluida la enfermedad del hígado graso, querrá recibir la atención de un equipo de expertos. Eso es lo que encontrará en University Health, donde nuestro equipo incluye médicos como hepatólogos, gastroenterólogos y cirujanos de trasplantes.

Conozca más sobre nuestra atención especializada en el hígado.

Nuestros médicos cuentan con capacitación y experiencia únicas en el diagnóstico, tratamiento y manejo de una amplia variedad de enfermedades hepáticas. Trabajarán juntos para restaurar y proteger la salud de su hígado.

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