Sus opciones de tratamiento dependerán del tipo de ataque cerebrovascular que haya sufrido.
Tratamiento para el ataque cerebrovascular isquémico
El tratamiento para un ataque cerebrovascular isquémico se enfoca en disolver/eliminar el coágulo que lo causó. Nuestros expertos en ataques cerebrovasculares administran un medicamento trombolítico por vía intravenosa, lo que disuelve el coágulo y mejora el flujo sanguíneo hacia la parte del cerebro que no está recibiendo sangre. En los pacientes elegibles con oclusión de un vaso grande, o LVO por sus siglas en inglés, se realiza un procedimiento endovascular mínimamente invasivo.
Tratamiento para el ataque isquémico transitorio
Aunque un AIT produce los síntomas de un ataque cerebrovascular sin causar daño permanente, según la American Heart Association, tiene 10 veces más probabilidades de sufrir otro ataque cerebrovascular que alguien de la misma edad y género que no haya tenido un AIT. Como un ataque cerebrovascular “de advertencia”, un AIT es una oportunidad para prevenir un futuro ataque cerebrovascular.
Una vez que nuestros especialistas determinan la causa del ataque isquémico transitorio, el tratamiento se enfoca en corregir la causa, por lo general con medicamentos para reducir la coagulación de la sangre o con un procedimiento mínimamente invasivo para abrir las arterias bloqueadas.Tratamiento para el ataque cerebrovascular hemorrágico
El tratamiento para un ataque cerebrovascular hemorrágico se enfoca en reparar la causa de la hemorragia y aliviar la presión en el cerebro. Nuestros expertos en ataques cerebrovasculares utilizan procedimientos endovasculares avanzados y mínimamente invasivos o neurocirugía para reparar la causa del ataque cerebrovascular.